Te comparto una de las propuestas que más éxito ha tenido entre mis peques (2, 4 y 6, es muy versátil), más completas y más recurrentes para el verano. ¡Es muy fácil!
Mete en un tupper unos cuantos muñequitos de plástico (hemos elegido dinosaurios); si puedes, añade colorante alimentario (opcional, pero da mucho juego) y mételo en el congelador.
La propuesta consiste en liberar a los dinosaurios congelados utilizando cubiertos (reales, de juguete), herramientas de juego (como pipetas) y agua.











Una chulada de actividad, a la par que fomentamos:
- Fuerza, concentración, motricidad fina.
- Coordinación mano – ojo
- Atención
- Reto, estrategia, colaboración si lo hacen entre dos o más
- Trasvases, experimentación con volúmenes y capacidades
- Conteo, suma y resta, división: ¿cuántos dinosaurios has sacado? ¿Cuántos quedan? ¿Cuántos hay en total? Si repartimos entre dos, ¿cuántos tocan?
- Procesos físicos como ver y explicar por qué sube un líquido por la pipeta.
- Estados de la materia: vemos el sólido y líquido, por qué pasan de uno a otro. Experimentar con temperaturas.
- Si usas colorante, podemos ver la composición y descomposición del color (ej. colorante azul sobre bandeja amarilla nos da verde).
- Con los dinosaurios, vemos las especies
- Juego simbólico que, por supuesto, aparece de forma espontánea
¡Un éxito seguro para combatir el calor y pasar un gran rato este verano!
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